El peso de la perfección

Mañana comienza el rodaje de la película en la que actuaré los próximos meses. Esta vez rodamos en Bali. Playa paradisiacas, exóticas mujeres y cócteles hasta el amanecer. El sueño de cualquier soltero. El viaje desde el aeropuerto ha sido fantástico. Nyoman -un tipo simpático- me ha enseñado algunos de los sitios más increíbles de la isla antes de llevarme en su viejo taxi hasta el hotel. Me encanta este lugar, me transmite mucha calma. Podría perderme durante horas en los templos, en los inmensos campos de arroz y en las aguas transparentes de sus playas. Me encanta mi ciudad, y las vistas de Central Park, que hay desde mi apartamento en el Upper East Side, son increíbles. Pero no se pueden comparar al encanto de lugares como Tanah lot o Uluwatu, con esos templos construidos en acantilados imposibles. Es increíble la sensación del aire puro rozándote la cara. Pero sin duda, lo que más me impresiona es el silencio, esa nada que consigue hacerte escuchar tus pensamientos.

Ya en el hotel comienzo a deshacer la maleta, como siempre siguiendo un orden – algo que he aprendido de mi madre- los calzoncillos, las camisas, los pantalones y por último los zapatos. Dejo todo perfectamente colocado en el armario y me siento en la cama, mientras observo distraído la curiosa decoración de mi enorme habitación de hotel de 5 estrellas. Tras un rato mirando al vacío, caigo en la cuenta de donde estoy, de que es lo que me espera.  Vivo inmerso en un mundo frenético, caótico, con decenas personas moviéndose a mí alrededor…sin embargo, me encuentro tremendamente solo. Constantemente viajando de un lugar a otro, cambiando de idioma, de clima. Viviendo amores con fecha de caducidad y forjando amistades condenadas a las conversaciones digitales. Nuevamente debo empezar de cero,  vivir una vida que no es mía,  fingir ser alguien que no soy. En realidad, ya no se quien soy. Y lo peor, no se quien quiero llegar a ser. Definitivamente creo que mi vida me queda grande.

Los medios de comunicación me echa en cara que lo tengo todo, que soy el hombre más envidiado, pero yo…  no soy capaz de ser feliz. Mi mente es tan frágil, que siento que en cualquier momento no voy a ser capaz de discernir los límites entre realidad y ficción, entre la vida y la muerte. Detesto estar sentado en esos sofás de atrezzo dee los platos de TV, frente a las cámaras y cegado por los destellos de los focos, sosteniendo la mirada de esos periodistas, carroñeros que lo único que intentan es llevarme al límite de mi paciencia para conseguir una maldita exclusiva. Es agotador fingir que todo es maravilloso y que esta sonrisa, que muy a mi pesar tantos suspiros genera, es totalmente natural y sincera. En realidad siento que mi vida está basada en otra de esas historias de ficción.

Todos creen que he tenido suerte en la vida, que mi físico me ha abierto muchas puertas y que por el simple hecho de ser atractivo, conseguir cualquier cosa me resulta más sencillo. Pero no son capaces de ver la realidad. La belleza no es la que puede darte la naturaleza. Te convierte en un ser irreal e inseguro. Constantemente siento que tengo que demostrar mi valía por encima del resto. Las relaciones sociales son para mí una jungla constante en la que debo sortear a cada paso la envidia, el deseo irracional, los prejuicios,… donde todo se vuelve inestable. Tengo pánico de no sentir nada y pánico de tener que sentirlo todo.

Este ritmo de vida, el trabajo de actor, me agotan. Mi realidad se compone de convencionalismos y clichés, de voces que solo saben regalarme los oídos con cumplidos vanos, carentes de verdad. Vivo con el miedo de conocer a la mujer de mi vida y no poder estar a la altura de sus expectativas. A veces cuando cierro los ojos para parpadear, lo hago muy lentamente, como si me pesaran, con el deseo de que no vuelvan a abrirse. Y que si lo hacen sea perteneciendo al cuerpo de otro, pensando con la mente de otro.

Tengo la certeza que dentro de unas semanas se acabará esta nueva vida, vivencias escritas en las páginas de un guión. Mi personaje muere al final, suerte que en este mundo tengo más vidas. Tan solo tengo que esperar unos meses para conocer a mi próximo yo.

Abro el minibar y me sirvo el whisky más fuerte que encuentro esperando poder anestesiar mi mente hasta que consiga dormirme. Escojo un escocés, me encanta su gusto a ceniza, y lo sirvo solo, sin hielo, al estilo Bogart. Por cierto, un gran tipo, ese Humphrey. Tuvo una vida dura, pero al final el destino le hizo el mejor regalo, conocer a su alma gemela, un pepito grillo que le hizo más fáciles sus últimos momentos. Algún día espero poder encontrar yo también a mi Bacall.  Esa mujer que no solo sea mi mejor amante, si no que además me mantenga con los pies en la tierra y se convierta en mi mejor amiga.

Apuro la copa hasta la última gota y me sirvo otra. Y otra. Hasta que sin darme cuenta me acabo la botella. Aún sentado en la cama, empiezo a notar como el alcohol va recorriendo muy despacio mi cuerpo, entumeciéndolo, y como mi vista y mi mente empiezan a nublarse. ¡Dios mío qué calor! Consigo levantarme y acercarme a la puerta de cristal que va a dar al jardín. Con mucho esfuerzo, logro abrirla y decido salir a dar un paseo.Bali

Fuera el calor es aun más sofocante, y siento que a cada segundo que pasa mi mente se aleja cada vez más de la realidad. Exhausto por el esfuerzo de controlar mi pesado cuerpo, llego hasta la piscina y me desplomo en el suelo junto a ella. El olor del cloro me atrapa. Sumerjo un brazo y luego el otro buscando calmar el calor. Y ante la sensación de alivio que siento voy dejándome caer poco a poco, primero la cabeza, luego los hombros, hasta que el peso de mi cuerpo me hace caer precipitadamente. ¡Me siento tan bien! El peso del agua me atrapa. Por fin me relajo y dejo que el vaivén del agua me meza hasta que llega el sueño.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s